Si alguna ventaja tenemos los artesanos, es que nuestros productos no imitan a las antiguas recetas, nuestros productos son las antiguas recetas, al no recurrir a ingredientes químicos, nuestras texturas son las que desde siempre han caracterizado a los postres más antiguos.
Nuestro Arroz con leche de oveja, es un claro ejemplo de lo anterior. Cuando los ingredientes son los de siempre, cuando la fabricación es la de siempre, y cuando la paciencia y el buen hacer forman parte de la receta de siempre el resultado es un postre de Siempre.
Para nosotros no tiene mayor problema conseguir la textura del arroz con leche clásico de Asturias, el secreto está en los ingredientes y la forma de trabajarlos.
El arroz se lava para retirar parte del almidón que de otra forma lo puede hacer pesado, mientras la leche ha sido pasterizada manteniendo sus características organolépticas y alimenticias.
La elaboración del arroz con leche, se hace en ollas de 6 litros, a fuego lento, removiendo para evitar que se queme la leche mientras todos los ingredientes se transforman en un solo elemento para luego, a mano, ir llenando las pequeñas tarrinas de forma que el reparto sea lo más equitativo posible.